domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo 16.

Esos días fueron muy tristes para mi, era la perdida de una personita que dependía de mi, todavía no caía. Un día me senté en el piso con una lámpara, a leer. Entraba en el mágico mundo de ese libro, podía sentir esa emoción, esa tristeza o esa desesperación. Pero algo interrumpió, me levanté lentamente a abrir la puerta, seguro era Vale porque ella dijo que iba a venir, pero cuando la abrí me di cuenta que no, que no era ella. Me sentí feliz, luego de tanto tiempo podía ver a esa persona, la que me hizo tan feliz y a la vez sufrir tanto. Esa persona que siempre amé y que no iba a dejar de hacerlo, porque hizo que me de cuenta que todos tenemos una persona que nos ama y daría muchísimo por nosotros. Simplemente lo besé, extrañaba eso, extrañaba sentir cómo me enamoraba cada vez más y más sentir sus labios.

-Te extrañé - musité en su oído.
-Yo también - dijo, y volvió a besarme.

sábado, 24 de marzo de 2012

Capítulo 15.

Cada vez que agarraba mi celular, y veía mi fondo de pantalla, una foto mía con Walter, me deprimía. Llamé a Vale para juntarnos un poco, ya que eran vacaciones de invierno podíamos estar mucho tiempo juntas, porque las dos aprobamos todo. No me atendía, así que traté de otra vez pero me atendió su papá.
-¿Sabés dónde está Vale? - dijo.
-Ehm, no - respondí.
-Ay no sé dónde está, me preocupa - fue lo último que escuché cuando ya se empezaron a escuchar los 'tu, tu, tu' que daban señal que había colgado.
Esos tres días sin saber de la existencia de Vale, fueron muy duros y estresantes para mi. Nadie sabía completamente nada sobre eso, y todavía era más estresante saber que tenía en mi cuerpo otro ser vivo que dependía de mi.
Caminaba, caminaba en círculos con el celular en la mano esperando que Vale me llame. Sonó mi celular y atendí sin mirar quién era.
-¡Hola! ¿quién eres? - pregunté con una sonrisa.
-Yo - se oyó una voz idéntica a la de Val, sabía que era ella.
-¡VALERIA SOLEDAD BARONI! - grité.
-Estoy en la puerta, abrime - río.
Salí corriendo hacía la puerta, pero no me di cuenta y me comí la pata de una silla y me caí, al igual que se cayó mi teléfono. Lo agarré pronto y lo volví a poner en mi oído.
-¿Qué pasó?
-Me caí - dije, con voz temblorosa mientras me paraba e iba hacia la puerta.
-¿Sabés lo que significa? - dijo, mientras abría la puerta.
-Sí - dije, cerrando el celular y abrazándola.

jueves, 1 de marzo de 2012

Capítulo 14.

Llegué a mi casa, era raro entrar y ver todo como lo dejé, que no haya ningún ruido, ni una persona allí, ver un lugar totalmente solitario. Quería saber esa nota, estaba nerviosa, demasiado. Era una prueba muy importante, gracias a esa pasaría todo el año con un promedio perfecto, ese año había pasado rápido y aunque esté con Walter, sorprendentemente, no dificultó en nada. Ese día llamé a Vale para que venga a hablar conmigo, de unos temas que también me ponían muy nerviosa.
-Vale ¡no puede ser, no no no! - caminaba de un lugar a otro muy nerviosa.
-Aceptá las consecuencias Paulina, tenés que aceptar a ese bebé mientras yo me voy a la semana de la moda en París, decile a mis papás eh - dijo, realmente no la escuché bien ya que estaba perdida en mi mundo.
-Valeria, no no no no - era lo único que decía sin prestarle atención a nadie.
-¡Paulina! - me gritó y dejé de caminar.
-¿Qué?
-¿Walter, cómo se va a enterar?
-No sé, no creo que se entere.
-Es el papá Paulina, lo tiene que saber.
-¡Deja de decirme Paulina!
-Ay ok, chica de mal humor - musitó las últimas palabras.
-Valeria, no estoy de mal humor, estoy preocupada.
-Aceptalo, vas a tener que recibir ese bebé y quiero ser la maestra - reímos juntas.
-Gracias Val - sonreí.
-¿Por?
-Por estar siempre.
-Como las buenas amigas - dijo y me abrazó.
-Tú que dices ¿17 años, está bien esto?
-Ehm, no sé.
-Ya, tengo que aceptarlo. Necesito a Walter.
-Si lo supiera, volvería, lo sé.
-Pero no lo va a saber, hasta que vuelva.
-¿Podés arreglartela sola por una semana?
-Sí, lo tengo que intentar.
-Che, me voy.
-Te acompaño hasta la puerta - la acompañé y antes de que se vaya, la abracé y la alcé, luego la bajé y nos reímos, le besé la mejilla y se fue.
No sabía si estar si feliz, si preocupada, si mal, o si tener una mezcla de sentimientos. Lo tenía que aceptar.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Capítulo 13.

No sabía qué hacer, pero no podía quedarme acostada llorando todo el día. Me senté, sequé mis lágrimas con la parte inferior de mi vestido floreado. Me paré decidida a ir al baño, para lavarme la cara y secarla con la pequeña toalla. ¿Qué tenía planeado para hacer? Dejar de llorar, era lo primero que debía hacer. Llorar no servía de nada, mis lágrimas no iban a traer a todos de vuelta. Iba a acostumbrarme, de alguna manera lo iba a hacer. Tomé mi cartera, apagué la televisión y salí. No era un día muy lindo, estaba nublado, creo que iba a llover, pues eso estaba pronosticado, pero salí sin embargo. Fui hacia una heladería, compré un helado de chocolate y cereza, fui a una plaza, siempre era muy habitada, en cambio, ese día no. Era frío, y se notaban las nubes de tormenta. Terminé de tomar mi helado, seguía sola, ahí, sentada, viendo como pasaban los autos, las personas caminando, las parejas con sus hijos. Eso me gustaría formar algún día, una familia, pero Walter ya no estaba y no he de saber cuándo volverá. Podría ser tres meses como podrían ser tres años. La tristeza se apoderó de nuevo de mi, y no logré contener mis lágrimas. Me largué a llorar, mirando el pasto y mis sandalias negras con tacos. Se largó a llover ¿me importó? no, seguí ahí, mojándome, no me importaba la lluvia. En el momento que sentí que alguien se sentó y ya no me mojé, no le presté atención, seguía concentrada en mis lágrimas, mis pensamientos que me destrozaban. Esa persona, me tocó el hombro y murmuró 'Pau, sonríe' en mi oído. Lo miré: Roger. Sabía que no me iba a fallar, sonreí, con lágrimas en mi rostro.
-¿Qué pasó? - preguntó, sosteniendo un paraguas arriba nuestro. Era amable.
-El mundo se viene abajo, eso pasa - dije con la dificultad de estar llorando, luego me sequé las lágrimas.
-Explícate, estoy aquí para lo que necesites - afirmó.
-Walter se fue, quién sabe hasta cuándo, Vale ni sale de su casa, mis papás se fueron a México, vivo sola, es feo, solo tengo tu compañía, estoy siempre acompañada, soy chica, no es lo mismo... - no pude terminar la oración que ya me largué a llorar y me acosté en su hombro, él acaricio mi pelo.
-Voy a estar con vos cuando lo necesites, además ¡ya volverán! - intento animarme, pero yo seguía llorando. No me podía controlar, sentía que era una de las maneras de sacar la tristeza que tenía dentro, pero tampoco solucionaría nada.
 Lunes, 10 minutos antes, en el colegio, sentada en el umbral de una casa la cual no estaba habitada, escuchando música. Trataba de escapar de la realidad y concentrarme en mis responsabilidades, aprobar ese examen. Tenía confianza en mi, además, sabía todo lo que necesitaba para aprobar, y si me concetraba, tal vez con la mejor nota.

viernes, 24 de febrero de 2012

Capítulo 12.

Había pasado un mes. Ese mes, que nos apoyábamos como mejores amigos, nos protegíamos como hermanos, nos amábamos como si fuera mi padre, raramente, pero no, no pasaba nada. Los dos teníamos miedo, se notaba. Yo tenía miedo de salir lastimada, además de que teníamos un cariño muy pero muy grande, una amistad que parecía que nos conociéramos hace años, & no quería perderla. Pasaban los minutos, las horas, los días, las semanas, & nosotros seguíamos como amigos con derechos, pues todos creían que éramos novios, aunque los dos queríamos eso & no, no lo éramos. A veces odiaba ser tan así, tan miedosa, no poder encarar. Algún día llegará el día en que él lo haga, porque yo no podía. Me tocó ser así, no se le podía hacer nada.
Él a veces me demostraba que me amaba, pero sentía que tampoco era tanto. No me quería decepcionar tampoco. Cuando llegó el día, en que todo se volvió oficial ¡estaba tan feliz! es como, si demostrara que de verdad le importaba.
Los tres meses que estuve con él, fueron los más felices de mi vida, los que pude disfrutar de la vida a pleno. No quería que nunca se acaben esos momentos.
Mis papás se fueron, era una carga para mi. Pasaba la mayoría del tiempo con Walter, él, Vale & Roger eran mi única compañía desde que mis papás regresaron a México, yo no quería, mi vida estaba bien acá, pero los iba a extrañar muchísimo.

Odié cuando Walter me dio la noticia. 3 meses, o sea ¡3 meses! ni era seguro si eso era, o más. No podía aguantar que el esté a miles de kilómetros 3 meses, no poder oír su voz, o sentir sus caricias. Era algo devastador, realmente. No lo podía imaginar, pero lo tenía que aceptar.
-Prometeme que no me vas a olvidar - susurró en mi oído.
-Nunca te olvidaré - respondí, con lágrimas en mis ojos. No pensé que llegaría ese día en que todo lo que logramos se esfume en cuestión de segundos. Él se fue detrás mío, tomó mi pelo para colgarme una cadenita que tenía un pequeño dije de un corazón con una 'w', sacó su llave & me mostró que tenía un llavero con el mismo dije, el mismo corazón, pero con una 'p', simplemente sonreí. 'Cuando nos veamos de nuevo, me vas a devolver el mío' soltó una risa de delfín, como las que hacía siempre & que tanto amaba. Yo sabía que lo iba a ver de nuevo, porque lo amo, él tenía esa chispa, era... especial, & me hacía sentir así también.
El beso que me dio fue realmente único, no sabía que iba a deparar después de esto. El avión partió, yo me quedé parada, paralizada, sola, sentía que caía en un vacío, pero no de esos que caes en una piscina & volvés a salir, sino de esos que estás en una habitación sola, con las luces apagadas & de noche, esos vacíos que te daban temor, por estar sola, vulnerable, por no saber que deparaba. Mis papás se habían ido, Walter también, Vale estaba tan concentrada en sus estudios que ni salía de casa. No quería ser egoísta, pues ellos tienen que hacer sus cosas ¡no los iba a obligar a estar conmigo cuando tienen otras cosas importantes que hacer! pero, no sabía, me sentía demasiado sola.
Al volver a mi casa, dejé caer mi cuerpo en un sillón, las lágrimas caían de mis ojos, solo lloraba agarrando el collar ¡era chica, necesitaba a mis papás, no podía vivir sola! 'no puedo' era lo único que decía entre sollozos a mi guitarra ¿me estaré volviendo loca por eso le hablo a mi guitarra? no sé, era mi única compañía aparte de  la voz de un cantante que venía de la televisión.

lunes, 13 de febrero de 2012

Capítulo 11.

-Creo, que
-¿Qué pasa Pauli?
-No es lo mismo tratar de que seas mejor persona ahora
-¿Hice algo malo?
-Tienes que reconocerlo tú mismo
-Sí, yo reconozco que te amo, yo reconozco que haría cualquier cosa para demostrártelo, yo reconozco que pienso que sos la mejor persona que conocí en mi vida - enfatizó todo los 'yo', en ese momento me di cuenta que él lo decía con mucha sinceridad, me di cuenta que aunque ya me hayan dicho esto, de él no era lo mismo, que yo sentía lo mismo que él. Acostumbraba salir corriendo, pero no lo iba a hacer esta vez.
-Walter
-Perdón si te molesto Pau.
-No me molestas - le tomé las manos.
-Gracias por alegrar mi vida - sonrío.
En ese momento, recapacité. Era mi último año de secundaria, el cual también era el más importante. Walter, no iba a ayudar en nada. No sabía si seguir mi instinto, o mi corazón. Buscar lo mejor para mi, seguir lo que volvía el orgullo de mis papás, las notas, el colegio, las evaluaciones, cosas que realmente no me molestaban, pero tampoco me gustaban. Yo quería ser feliz junto a él, pero mis papás no lo iban a aceptar, o vamos a terminar, & eso sería mucho más duro. Aunque, tendría que concentrarme en el presente & dejar que me sorprenda el futuro, no concentrarme en lo que pasaría en el mañana. ¡Me contradecía tanto, la persona que me hacia feliz también causaba miles de dilemas en mi! Estaba a punto de las lágrimas, parada, mirando para abajo, realmente no sabía, no sabía qué hacer, cómo explicarle, o en todo caso, cómo escapar.
Quería ser feliz, pero todavía era menor de edad, mis papás podían tomar mis decisiones como si no tuviera vida. Ese mismo día, llamé a mi mamá, se sentó en la cama junto a mi.
-Mamá ¿tú aceptarías cualquier novio que tenga?
-¿A qué te refieres?
-Pues, me gusta un chico
-Ajá
-Él gusta de mi
-Ajá
-Se llama Walter
-¡¿WALTER?!
-Sí - dije, poniendo cara rara.
-Pero, pero.
-Mamá, él me hace feliz, él me ama & lo demuestra pero tengo... miedo - concluí con la frase.
-¿De qué mi amor?
-De que no lo aceptes, o de que termine lastimada
-Yo voy a aceptar a alguien mientras que te ame & no te lastime - río, besó mi mejilla & se fue. Apenas pasó eso, prendí mi computadora & fui directo a skype para hablar con Vale. Ni la saludé, directamente hicimos llamada. Fue divertida. Ella siempre tan tierna se volvió toda una psicóloga para ayudarme, no me voy a cansar de agradecerle.